Glaseado para tus recetas dulces

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Si estás pensando en hacer unas ricas galletas para llevar a la oficina o bien una tarta para celebrar el cumpleaños de algún amigo o familiar, lo ideal es poner el toque final, el broche de oro, con glaseado. Es muy sencillo y este post te servirá para tus recetas dulces.

Lo primero que debes tener en cuenta es que existen varios tipos de glaseados. Está el royal icing de merengue, que es el que se endurece, y el frosting o icing, que es más blandito y cremoso. El primero es perfecto para las galletas, ya que permite decoraciones mucho más completas, con detalles, y el segundo es el más indicado para tartas, pastelitos, cupcakes o muffins. Toma nota de estas dos recetas de glaseado:

GLASEADO ROYAL ICING

Ingredientes: dos claras de huevo, dos tazas de azúcar pulverizada (glass; dos tazas, que son como unos 330 gramos) y dos cucharadas de zumo de limón.

Preparación: primero vamos a batir las claras de huevo a punto de nieve con el zumo de limón, añadir el azúcar poco a poco y mezclar bien. Ya está listo, pero debes usarlo inmediatamente o bien meterlo en un taper. Se puede poner muy duro si se deja al aire.

En caso de quererlo más líquido puedes añadir unas gotas de agua poco a poco. Hazlo lentamente porque la textura del glaseado cambia muy rápido.

Una vez preparado el glaseado, añade colorante en pasta o gel, pero no líquido, porque esto puede hacer que se estropee. El glaseado es algo ‘delicado’ y su textura cambia muy rápidamente.

GLASEADO FROSTING O ICING

Ingredientes: 500 gramos de azúcar glass, 100 gramos de manteca vegetal, 113 gramos de mantequilla o margarina, una cucharada de extracto de vainilla y dos cucharadas de leche.

Elaboración: empezamos uniendo bien la manteca vegetal con la mantequilla y, una vez esté completamente mezclada, le añadimos la vainilla. Incorporaremos después el azúcar glass (no falta en las recetas dulces). Cuando ya esté todo muy bien mezclado, el glaseado va a tener una apariencia seca. Le echamos entonces la leche y… ¡a seguir batiendo!

Por último, mete la mezcla en la nevera, en un tuper o un contenedor cerrado. Mantenlo ahí hasta que no lo vayas a usar para las recetas dulces, en la decoración de las tartas, galletas o pasteles. Puedes guardarlo hasta dos semanas.

A modo de consejo, para estos glaseados de tus recetas dulces, ten en cuenta lo siguiente: Una vez preparado uno u otro glaseado añade colorante en pasta o gel, pero no líquido. Como ya te comentábamos en el caso del royal icing, esto puede hacer que se estropee. Su textura cambia muy rápidamente.

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